28/10/2026
Duele muchísimo ver tantos negocios cerrar sus puertas y cesar operaciones como consecuencia de un problema energético que llevamos años sufriendo.
Hoy emprender en Puerto Rico no es para cualquiera. Levantar un negocio requiere sacrificio, inversión, tiempo y muchísimo esfuerzo. Pero, ¿cómo se supone que un pequeño comerciante sobreviva cuando los costos operacionales no paran de aumentar?
La factura de energía sube como espuma.
Los costos de los productos aumentan.
Los gastos de operación siguen creciendo.
Y las ganancias… cada vez son más pequeñas oʻ simplemente no existen....
¿Hasta cuándo vamos a poder aguantar?
Tenemos un sistema energético deficiente, inestable e inaceptable. Un sistema que provoca pérdidas enormes, afecta a comerciantes, familias y trabajadores, y que deja a un pueblo entero pagando las consecuencias.
Y lo más frustrante es sentir que nadie responde.
Puerto Rico ha demostrado ser un pueblo resiliente. Nos levantamos después de cada huracán, cada crisis y cada golpe. Pero ser resilientes no significa que tengamos que aceptar lo inaceptable para siempre.
Porque detrás de cada negocio que cierra hay una historia.
Hay una familia.
Hay empleados.
Hay sueños.
Hay años de sacrificio.
Hay personas que lo dieron todo para intentar salir adelante.
No estamos pidiendo privilegios. Estamos pidiendo condiciones justas para poder trabajar y sobrevivir.
Un país no puede pretender crecer mientras sus pequeños negocios se están ahogando.
Ya basta.🤬
¿Cuántos negocios más tienen que cerrar?
¿Cuántas familias más tienen que verse afectadas?
¿Cuántos sueños más tienen que apagarse para que finalmente se tome acción?
Puerto Rico merece más.
Nuestros comerciantes merecen más.
Nuestro pueblo merece más.
Mientras ....seguimos AQUI.. tratando de darlo todo sin rendirnos... pero sigo pensando...
¿Hasta cuándo?....?.😓