Crownies es una empresa de repostería que comenzó a hornear oportunidades desde 2012 en Cd. Guzmán, Jalisco, con el sueño de una niña de 14 años de ser económicamente independiente de sus padres desde temprana edad para superarse como persona y al mismo tiempo apoyar a su familia al lograrlo. Esta niña, quien lleva por nombre María Fernanda Corona Flores, comenzó a elaborar galletas de chispas de
chocolate en su casa para venderlas en su escuela y así, obtener un ingreso extra al que sus padres podían darle. Al pasar a la preparatoria, su mercado se expandió a tal grado, que los alumnos la conocían como “la niña galletas”. Gracias a esto y a un proyecto de su carrera técnica en Logística de crear una empresa, decidió emprender en su negocio de galletas y fue entonces que creó su nueva marca a finales del 2015, “Coronitas” haciendo honor a su apellido, desde entonces, sus productos se venden en empaques sellados para su buena higiene y fácil comercialización, además de que expandió la variedad de sabores para darle más opciones de compra a sus consumidores. Rápidamente su marca se empezó a dar a conocer cada vez más, por lo que, al irse a vivir a Guadalajara para estudiar la universidad en el ITESO, decidió no dejar el mercado que ya tenía ganado en su escuela y le ofreció a una de sus mejores amigas, la oportunidad de seguir vendiendo sus productos en su escuela a cambio de una comisión. Fue aquí donde se dio cuenta de que podía hacer lo mismo con sus amigos de diferentes escuelas que necesitaban un ingreso extra para apoyarse en sus gastos cotidianos, y así, en 2016, con mucho sacrificio y dedicación, comenzó esta nueva idea de negocio que después replicó en varias escuelas de Guadalajara, aumentando cada vez más su producción al punto de tener la necesidad de ahorrar una gran cantidad de dinero para poder comprar su primer horno industrial que le diera abasto al rápido aumento de la demanda de sus galletas y brownies, al mismo tiempo que optimizaba sus procesos y adecuaba un espacio de su casa para crear su pequeña área de producción. En este momento, le ofreció trabajo de horario flexible a más amigas para que le ayudaran a producir y empacar toda la demanda de galletas y brownies entre semana, mientras ella seguía su vida universitaria en Guadalajara, abriendo nuevos mercados y trabajando en formalizar la empresa con ayuda de varios alumnos y maestros de su misma escuela, además de unos cuantos empresarios interesados en su proyecto. Y fue así, que gracias a toda esa ayuda y al incondicional apoyo de su madre y de su familia, al cumplir los 19 años a principios del 2017, pudo cumplir su sueño de independizarse económicamente de sus padres con gran orgullo. Medio año después, ya con la experiencia que tenía, se dio cuenta de que la necesidad de los estudiantes de obtener un ingreso extra sin tener que cumplir con un horario fijo de trabajo que pudiera implicarle un descuido de sus estudios, es real más allá de su mercado actualmente ganado, por lo que continuó con su modelo de negocio y, por cuestiones de mercadotecnia, pero sin descuidar su esencia, cambió su marca a su nombre actual “Crownies”, con el anhelo de seguir creciendo para poderles brindar a cada vez más estudiantes con necesidad económica, esta oportunidad de trabajo autónomo para que puedan seguir su vida de estudiantes sin tener que privarse de poder realizar aquellas actividades extracurriculares que aportan, en gran medida, a forjar su carácter como persona, el cual les servirá por el resto de su vida profesional.