Su oferta supera el centenar de puestos de venta, con presencia importante del mercado tradicional de alimentos frescos y especial atención a los productos de temporada, así como a los autóctonos de la isla, pero también del comercio especializado en torno a la gastronomía y la restauración, para que clientes y visitantes puedan realizar una compra completa en sus instalaciones. Con más de medio s
iglo de historia y reformado completamente por última vez en 1997, el Mercat de l’Olivar disfruta de una situación envidiable entre la Plaça d’Espanya y la calle comercial de Sant Miquel, lo que lo convierte en un punto de referencia para las visitas turísticas a la ciudad. Cuenta además con un aparcamiento subterráneo de cuatro plantas que habilitan 380 plazas de estacionamiento. Abierto de lunes a sábado, dispone en su primera planta de un supermercado y una galería comercial. Asimismo existen en el interior del mercado dependencias y servicios municipales, como una biblioteca, ludoteca y una oficina de información al consumidor e inspección de consumo. Gracias a la inmejorable oferta de producto de temporada y especialización de muchos puestos, se ha convertido en un centro de reunión para muchos cocineros, restauradores y aficionados a la gastronomía.