29/10/2026
La garrafa no se pone en la mesa. Para eso está la aceitera.
El truco para rellenarla está en no mezclar. Si le queda aceite viejo dentro, lo mejor es vaciarla del todo y enjuagarla antes de echar el nuevo. El aceite que ya ha cogido luz y calor se enrancia antes, y si se junta con el fresco, se lo contagia.
Otra cosa que ayuda: una aceitera pequeña, para ir rellenándola cada pocas semanas. El aceite que se queda mucho tiempo en un recipiente abierto, expuesto a la luz, pierde matices.
La garrafa, mientras tanto, se guarda cerrada, en un armario, lejos del fogón y de la ventana. Así aguanta bien hasta que le toque rellenar otra vez.
¿Vosotros tenéis aceitera fija en la mesa o vais tirando directamente de la botella?