14/04/2026
Gracias de corazón por cada palabra, por cada aplauso y por tanto cariño sincero. 🤍
Más que un reconocimiento, siento esto como un abrazo de todo mi querido Sígsig.
Ser su Reina fue un honor inmenso, pero sobre todo, una oportunidad de servir, de escuchar y de aprender de cada uno de ustedes. Cada sonrisa, cada historia compartida y cada momento vivido quedarán guardados en mi alma para siempre.
Si algo me llevo de este camino, es la certeza de que cuando trabajamos con amor por nuestra gente, dejamos huellas que trascienden el tiempo.
Esta corona me la llevo en el corazón, porque siempre será de ustedes. Gracias por tanto… hoy y siempre. ✨
¡El aplauso que el sábado retumbó en el coliseo tiene un solo nombre: Roberta!
No es solo el sonido de las palmas chocando entre sí; es el eco de un pueblo agradecido que reconoce en su Reina no solo la belleza, sino la entrega, la sencillez y el trabajo incansable.
Roberta, llegaste con una corona y te vas con el cariño eterno de Sigsig. Durante este tiempo, no fuiste una figura distante, sino una mano amiga que recorrió nuestras calles, que escuchó a nuestros adultos mayores y que inspiró a nuestros jóvenes. Tu reinado no se midió en meses, sino en las sonrisas que lograste dibujar y en las causas que abrazaste como propias.
El Reconocimiento de tu pueblo.
Un coliseo vibrando. Un aplauso de pie es la firma de un contrato de afecto que Sigsig sella contigo.
Por tu compromiso inquebrantable con los sectores más vulnerables.
Por Llevar el nombre de nuestro cantón con orgullo, elegancia y dignidad.
Por demostrar que la verdadera esencia de una reina radica en su vocación de servicio.
"Hay reinas que pasan por la historia, y hay reinas que hacen historia. Roberta, tú te quedas grabada en el alma de este Sigsig mágico."
En pocos días entregas la corona, pero te llevas el título más importante que un ser humano puede alcanzar: el respeto y la admiración de toda tu gente.