26/06/2020
La guía para saber cómo comprar huevos frescos
Seguro te ha pasado. Te agarra un antojo de comer un huevo. Lo abres y al caer sobre la sartén o el bol notas que la yema que debería ser redonda, se esparce sin consistencia alguna, extendiéndose hasta la clara. Lo peor de todo es que tan mal como se ve, tampoco es que sepa muy rico. La yema ha perdido esep componente sabroso que la hace tan rica. Además, es posible que toda la consistencia del huevo sea más bien débil y con ello afectar el plato que queremos preparar.
Tenemos malas noticias: es probable que tus huevos no sean frescos. No importa que sean orgánicos, de granja o de supermercado, a veces lo que compramos no está tan fresco como creemos. Y hay maneras de detectarlos
En primer lugar, fíjate en la fecha. No solamente debes asegurarte de que no hayan expirado, sino además considerar que entre la fecha de producción, empaque y distribución puede haber transcurrido mucho tiempo. La luz, la temperatura y los días transcurridos pueden afectar considerablemente la calidad del producto.
De otro lado, asegúrate de que hayan estado guardados y exhibidos en un lugar ventilado y sin exposición directa a la luz. Podrían no estar pasados de fecha, pero ciertamente esos huevos en esas condiciones pueden haberse echado a perder.
Mucho ojo con las ofertas y descuentos pues es posible que sean para deshacerse de existencias al borde de la fecha de expiración.
Finalmente, si ya has comprado los huevos y quieres saber en casa cuán frescos están, debes sumergirlos en un vaso con agua. Si el huevo se queda en el fondo, está fresco. Si flota a medias está al borde de ya no contar con esa yema que nos gusta tanto. Si flota totalmente, tal vez sea mejor ni siquiera abriese