Ando en bocas de muchos pero son pocos los que saben como debo ser tratado para ser consumido con celeridad. a 10:30 a.m. (o hasta agotar stock)
Se llama Juan Carlos Ayala y su nombre popularizó un estilo de sándwich mañaneros de Tupuraya: los "Juanquis". Siguiendo la frase "La gente come para vivir, pero el cochabambino vive para comer", Juan Carlos, un tradicional comerciante de comida rápida,
ofrece sus delicias desde 1979, cuando empezó la actividad culinaria, y prácticamente vive de forma exclusiva de este negocio, al que atiende junto con su esposa. Vamos a comer "Juanquis", es la tradicional forma de los clientes de darse cita en su puesto de trabajo junto al colegio San Agustín, en Tupuraya, donde se congregan los estudiantes de este colegio y otros, los de la Universidad Católica Boliviana (UCB), e incluso los de la Universidad Privada Boliviana (UPB), pese a que ellos estudian al otro lado de la ciudad, por el camino antiguo a Quillacollo y muchos más. Para Juan Carlos, el principal secreto del sándwich que lo hizo famoso es el "cariño" y la dedicación en el preparado de los alimentos, reconocido por su exquisito sabor. "Somos detallistas en la preparación de cada uno de los ingredientes del sándwich", explica. Jornada violenta
TEMPRANO TRABAJA
El trabajo de la pareja comienza cerca de las cuatro de la mañana con la preparación de los manjares. Con la sonrisa del deber cumplido, todos los días, Juan Carlos, recoge el puesto y se marcha con su esposa, quien le ayuda a preparar y vender los sándwich. TEMPRANO ACABA
El puesto de venta, conocido por los "fieles" y exclusivos clientes, junto al colegio San Agustín, atiende de lunes a sábado desde las 9:00, aunque a las 11:00 ya los sándwiches se han acabado. No es para menos con las largas colas que se dan junto al puesto de venta. EL MENÚ
El menú de sus sándwiches son: pan tortilla, milanesa de carne (o pollo), ensalada (tomate y cebolla), chorrellana (opcional), papa cocida y locoto picado (opcional). En presentaciones y medidas a gusto de cada uno.