Panadería “Victoria” surge como un emprendimiento familiar en octubre de 2002, en plena crisis y con un escenario desfavorable para el país, vinculado con el contexto socio-económico que se atravesaba. A lo largo de estos años, la Panadería y Confitería “Victoria” fue modificando su propósito original para responder a la demanda de los clientes, sumando horas de trabajo y capacitación, procurando satisfacer la necesidad de sus clientes. Éste ha sido y sigue siendo el motor que nos impulsa constantemente a los cambios, extendiéndonos e invirtiendo pese a los límites y obstáculos. Ser elegidos en el día a día de nuestros clientes, como en sus momentos especiales, valida y reconforta nuestros esfuerzos y nos impulsa a seguir comprometiéndonos con férreas convicciones de elaborar pastelería artesanal, fusionando la pastelería tradicional y las innovaciones en pastelería de vanguardia distinguiéndonos por utilizar insumos de primera calidad, sin encarecer el resultado final. El camino transitado en estos diez años, cada vivencia y desafío comercial nos recuerda a cada instante, que aún con nuestros mayores esfuerzos, no sería igual si no hubiéramos confiado en Dios, Él es quien nos ha sostenido en los momentos en que los brazos se cansaban y la esperanza escaseaba. Nuestra historia comercial seguirá escribiéndose agradecidos por el soporte de proveedores y elección de nuestros clientes pero sobre todo, agradecidos por el protagonista principal de esta historia, el que extendió su gracia y misericordia sobre nosotros, Dios.