Germinados
Los germinados pertenecen al grupo de alimentos más completos que se conocen, ya que contienen los 8 aminoácidos esenciales. Son alimentos vivos y frescos con grandes cantidades de enzimas, minerales, oligoelementos y vitaminas. Contienen hormonas que nos ayudan durante periodos críticos como: crecimiento, recuperación, fatiga intelectual, estados depresivos, entre otros. Todas las plan
tas en su proceso de germinación poseen un gran poder regenerativo. Son fuentes de proteínas muy importantes. Además, la capacidad desintoxicante de los germinados ya es razón suficiente para incluirlos en el menú diario. Dada la gran concentración nutricional de los brotes, conviene consumirlos en dosis moderadas (aproximadamente un puñado por plato de comida). Dado su potencial enzimático y vitamínico y para no alterar sus magnificas propiedades, lo mejor es incorporarlos crudos o apenas saltados. También pueden agregarse a jugos o licuados de frutas y verduras, a tucos, preparados de hamburguesas, tartas, pasteles, ensaladas y un sinfín de platos. Fenogreco
Ejerce la triple función de limpiar la sangre, riñones e hígado. Regula el apetito, recomendado en procesos anémicos y debilidad psíquica. Rica en proteínas e hidratos de carbono. Además, poseen una particularidad: otorgan un agradable olor al sudor de las personas que lo consumen. Vitaminas: A, D, E, grupo B. Minerales: fósforo, hierro, calcio, magnesio y azufre. Lentejas
Contienen mucha fibra, son muy ricas en proteínas y hierro y tienen grandes propiedades energéticas y nutritivas. Muy indicadas en procesos de arteriosclerosis. Limpian la sangre. Vitaminas: A, B1, B2, B3, B12, C, E. Minerales: potasio, hierro, calcio, fósforo. Alfalfa
La alfalfa germinada es una de las germinaciones más ricas y completas. Contiene los aminoácidos más importantes y una relación fosforo/calcio excelente. Muy proteica, ideal en procesos de anemia y osteoporosis. Vitaminas: B1, B2, E, K, D. Minerales: fósforo, calcio (5 veces más que la leche), magnesio, potasio, azufre.