Con gran orgullo queremos contarles en breves palabras cuál es el origen de Muy de Campo…
Hace algún tiempo iniciamos un sueño colmado de aromas y sabores, desarrollando un oficio que nos conectaría directamente con dos valores fundamentales: la familia y el compartir. Descubrimos que la combinación de algunos insumos y materias primas, sumado a los sentidos encierran una suerte de magia dando or
igen a un producto que por años ha sido símbolo de unión familiar, en la casa de nuestros bisabuelos, abuelos, padres y hoy en la nuestra; no sólo a la hora de la elaboración, sino también en nuestra mesa. La provincia de Buenos Aires fue el lugar elegido por nuestros bisabuelos italianos con miras a formar sus hogares, labrar la tierra y recoger sus frutos, para luego manufacturar cada invierno, y con la ayuda de todos los integrantes de la familia, exquisitos embutidos y fiambres que ocuparían un lugar muy especial en su despensa, junto a conservas y dulces. Así, toda “Carneada” era una fiesta y en la mesa de cada día nunca faltaba un buen salame y un trozo de fiambre. MUY DE CAMPO responde a esta larga tradición familiar en la elaboración de productos caseros, proveniente de nuestros bisabuelos llegados del norte de Italia a principios del siglo XX. Es así como, rescatando nuestra historia, decidimos comercializar los productos elaborados para nuestro propio consumo, siguiendo las mismas recetas de nuestros abuelos, y con las mismas características de sabor, color, textura y materias primas que se encuentran en los productos autóctonos del campo argentino. El proceso de creación de nuestros productos consiste en la utilización del arte manual en la elaboración; sin embargo, el gran secreto es la rigurosa selección de las materias primas de mayor calidad en todo el proceso: desde la comida de nuestros cerdos hasta la elección de los condimentos. Sólo así nos aseguramos productos con aroma, color, sabor y textura de cualidades inalterables. Conocedores de los secretos guardados a través del tiempo, los productos son cuidados por nuestras propias manos desde la producción de la materia prima hasta alcanzar su punto justo de madurez, que le aporta la untuosidad digna de un paladar exigente. MUY DE CAMPO no es sólo chacinados y embutidos, es también la mesa tendida y hospitalaria, para saborear todas nuestras exquisiteces junto a la familia; en copetines y picadas con los amigos; y también en mesas de trabajo o reuniones sociales. Aroma, color, sabor y textura; productos que colmarán los sentidos de aquellos que sepan disfrutar de las exquisiteces artesanales de nuestras manos argentinas.