29/05/2026
nadie tiene que Entender nada de mi vida, porque cuando el zapato aprieta es en mi pie que duele. La gente suele decir: "Ah, pero tú cambiaste". Es curioso cómo las personas creen tener el derecho de juzgar nuestras decisiones sin conocer nuestras luchas. ¿Sabes qué? Me cansé de intentar agradar a todos. Me cansé de moldearme para encajar en estándares que no son míos, de vivir expectativas ajenas. Por eso, ya no me importa la opinión de aquellos que sólo conocen mi nombre, pero no mi historia. No voy a permitir que la visión de otros determine mi valor. Sólo yo sé lo que he pasado, las noches en vela, las lágrimas que derramé cuando nadie me veía.